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Vídeo corporativo para lanzamiento de producto: cómo lo planteo
Cómo organizo un vídeo de lanzamiento de producto cuando la fecha del evento no se puede mover: planificación inversa, formato por canal y qué dejar para el final.
Un cliente me escribió hace unos meses con la fecha ya cerrada: la presentación de lanzamiento era en cinco semanas y necesitaba un vídeo para abrir el evento. No había guion, ni referencias, solo el producto y la fecha. Es el punto de partida más habitual cuando hablo de vídeo de lanzamiento.
Un vídeo de lanzamiento de producto es distinto a un vídeo corporativo genérico porque tiene una fecha límite que no se puede mover y un único objetivo: generar expectación justo antes de que el producto salga al mercado. Aquí no hay margen para retrasar la entrega dos semanas porque el equipo de marketing esté revisando el naming.

Qué es y por qué importa
Un vídeo de lanzamiento es la pieza audiovisual que acompaña la salida al mercado de un producto: puede abrir un evento en directo, protagonizar una campaña en redes o servir de teaser antes de la fecha oficial. Combina lenguaje de marca con información concreta sobre qué hace el producto y por qué importa ahora.
Importa porque el calendario manda sobre el proceso creativo. En un vídeo institucional normal puedo permitirme mover el rodaje una semana si algo no encaja. En un lanzamiento no: la fecha del evento, la campaña de prensa y las redes ya están coordinadas, y el vídeo tiene que llegar a tiempo aunque el producto cambie de aspecto hasta el último momento.
También importa porque suele ser la primera vez que mucha gente ve el producto en movimiento. Un catálogo o una ficha técnica explican qué hace. El vídeo explica por qué debería importarte, y eso cambia el tipo de planos y de ritmo que necesito.
Cómo se hace bien
Planificar hacia atrás desde la fecha del evento
Lo primero que hago es coger la fecha de lanzamiento y contar hacia atrás: cuándo tiene que estar el máster final, cuándo la primera versión para aprobación interna, cuándo el rodaje, y cuándo tengo que tener cerrado el guion. Casi siempre el margen real de rodaje y montaje es más corto de lo que el cliente cree, porque la mitad del calendario se va en aprobaciones internas.
Elegir el formato según el canal de lanzamiento
No es lo mismo un vídeo pensado para abrir una keynote en una pantalla grande que uno pensado para un teaser de quince segundos en Instagram. Antes de grabar pregunto dónde se va a ver primero: si es en el evento, priorizo planos que funcionen en pantalla completa y un ritmo más pausado; si es para redes, dejo margen en el encuadre para recortar a formato vertical sin perder al producto de plano.
Dejar el rodaje del producto físico para el final
Grabo primero todo lo que no depende del producto terminado: entrevistas, planos de contexto, b-roll del equipo trabajando. El producto físico o el prototipo definitivo lo dejo para las últimas fechas posibles, porque casi siempre hay un cambio de última hora en acabado, color o packaging que llega justo antes del lanzamiento.

Errores comunes
- Empezar a grabar sin tener cerrado el naming final del producto.
- No dejar margen para un segundo corte si cambia el mensaje de marketing a última hora.
- Grabar el producto en un entorno que no refleja el packaging o acabado definitivo.
- Subestimar el tiempo que tarda la aprobación interna del guion y del primer corte.
- No preparar desde el principio una versión corta para redes además de la pieza principal del evento.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto margen necesito antes de la fecha de lanzamiento?
Como mínimo cuatro semanas entre el cierre del guion y el evento, contando rodaje, montaje y una ronda de aprobación interna. Con menos de eso hay que recortar fases, casi siempre a costa de la revisión.
¿Hace falta grabar el producto físico o vale con renders?
Depende del producto. Si es algo tangible que se puede tocar y manipular en cámara, grabarlo en directo transmite más que un render. Los renders funcionan bien como apoyo cuando el producto todavía no existe en su forma final o cuando hay piezas que no se pueden fotografiar a tiempo.
¿Qué duración debe tener un vídeo de lanzamiento?
Para abrir un evento en directo, entre noventa segundos y tres minutos suele funcionar. Para redes conviene tener además una versión de quince a treinta segundos, pensada para verse sin sonido y con el mensaje claro en los primeros tres segundos.
¿Se puede reutilizar este vídeo después del lanzamiento?
Sí, y conviene planificarlo desde el rodaje. Grabo siempre algo más de material del necesario para poder montar después piezas cortas para redes o para la web, sin tener que organizar un segundo rodaje solo para eso.
Si tienes una fecha de lanzamiento ya cerrada y necesitas un vídeo que llegue a tiempo, escríbeme desde /contacto y vemos cómo encajarlo en el calendario.